Recreación
1- una actividad (o conjunto de ellas)
2- que tiene lugar en un tiempo liberado de obligaciones exteriores;
3- que el sujeto elige (opta, decide) y
4- que le provoca placer (diversión, entretenimiento, alegría).
Este tipo de definición habla de un enfoque de la recreación desde lo individual, pero puede extenderse a lo grupal.
En general, no se utiliza la noción de recreación como sustantivo, como entidad de análisis, sino como adjetivo, como atributo de algo (la actividad). De allí que se hable de juegos recreativos, matemáticas recreativas, actividades recreativas, turismo recreativo.
Tales formas del lenguaje suponen que "lo recreativo" es un carácter otorgado a un hacer concreto; y ese carácter tiene relación con el juego, con la diversión, el entretenimiento, etc. En este trabajo intentaremos fundamentar la noción de recreación como un sustantivo, como un objeto a definir más que como alguna característica agregada. A ese objeto tiende, por demás someramente, la Recreación Educativa.
Lo recreativo es concebido como apareciendo cuando concluye la obligación, cuando no hay deberes que cumplir. Así aparece la noción de un supuesto tiempo libre como la condición o soporte temporal de la cual puede emerger lo recreativo.
Tomemos un ejemplo: el lapso entre una asignatura y otra, en la escuela. Pensemos que el recreo escolar justamente es una temporalidad que carece de importancia para los adultos pero que produce una gran felicidad a la mayoría de los usuarios en tanto se elimina "lo importante" para los docentes y aparece "lo importante" para los niños. Esa alegría del recreo, simbolizando aquí todo lo recreativo, ¿es tal porque no hay más obligación o por el recreo en sí mismo? Esta aparente oposición entre lo necesario y, generalmente, aburrido y monótono por un lado, y lo "libre" y placentero por el otro, ¿será la esencia de la recreación o sólo una contradicción en las concepciones del trabajo en esta sociedad? También, podemos pensar que ese recreo no es sino la contrapartida indisoluble o vuelta a un equilibrio perdido en la clase previa: esto es, cada recreo será diferente para los alumnos según la actividad anterior, la relación vincular con el docente, los permisos otorgados, etc.
¿Lo recreativo será entonces lo accesorio? ¿Será una compensación por el trabajo o por el cumplimiento de las obligaciones? ¿No podrá existir por sí mismo, con una identidad propia, caracterizada por lo creativo, libre, placentero, comprometido? Probablemente, si la dinámica de la clase fuese ágil; si los alumnos fueran protagonistas de la construcción del conocimiento; si las actividades fuesen placenteras e interesantes; si la participación de los educandos fuese intensa y comprometida los recreos no serían necesarios o la actual forma de estructurarlos no sería pertinente. Más aún, podríamos pensar en organizar el horario de cada día juntos: maestros y alumnos. Sólo estos recreos serían "libres" - o, por lo menos, más libres que los anteriores. Lo que sigue sólo será una introducción a las respuestas necesarias.
El recreacionismo
Lo que describiremos a continuación no debe considerarse un movimiento organizado. Es un modelo de acción que suele tener las características que se indican a continuación.
Esta concepción enfatiza la idea de las acciones al aire libre, sean o no organizadas. Caracteriza a la recreación como un conjunto de actividades que tienen como sentido el uso positivo y constructivo del tiempo libre. Centra su análisis en los espacios y medios: instalaciones, técnicas de trabajo, instrumentos o materiales, etc. Su fin es, en general, el uso del tiempo liberado de obligaciones en forma placentera y saludable. La actividad más representativa y casi exclusiva es el juego. Es el enfoque típico que se desarrolla, particularmente, en Inglaterra y EEUU y que tiene mayor predicamento en nuestro país.
F. Munné en su trabajo "Tiempo libre, crítica social y acción política" (en M. Villareal (Coord): "Movimientos sociales y acción política". San Sebastián, Servicio Editorial Universidad del País Vasco, 1989) dice:
"El recreacionismo responde a una sociedad tecnificada e interesada en que las personas se diviertan, es decir se distraigan y ocupen de un modo socialmente satisfactorio su tiempo de ocio, considerado como un tiempo excedente, del que se dispone para regenerarse sin degenerarse. Joseph Lee, considerado el padre del movimiento recreacionista al aire libre, señalaba el valor terapéutico del ocio al decir que éste, además de permitir el goce de la belleza, restablecía el equilibrio físico y fomentaba la participación en grupos (Samuel, 1974). Es evidente el carácter compensatorio del ocio así entendido.
En Europa, si exceptuamos a Inglaterra, el movimiento recreativo ha tenido en general escasa relevancia. Posiblemente porque responde a un modelo de sociedad ajeno a la cultura continental."
El recreacionismo suele considerar a la recreación como una sumatoria de actividades que tienen lugar al fin de cada día, de cada semana o en las vacaciones. Tales acciones tendrían como único fin el divertirse en tanto se constituye éste en forma de compensación del cansancio y aburrimiento producido por las tareas cotidianas.
No interesa en demasía el por qué de las actividades más allá del uso del tiempo desocupado. De allí que lo importante sea el brindar una amplia oferta de posibilidades desde lo gratuito (uso de lugares públicos al aire libre) hasta sofisticados y onerosos juegos (por ejemplo, aquellos que producen "realidad virtual").
En el caso de actividades estructuradas, en general, el personal que actúa se ha formado en la misma práctica o proviene del ámbito de la Educación Física. La calidad profesional suele medirse por la antigüedad y la cantidad de recursos técnicos que posee. Suelen ser eminentemente empíricos y, algunas veces, reactivos a concebir una fundamentación de su accionar. Y esa empiria se centra mayoritariamente en prácticas ligadas al cuerpo y su desarrollo, en desmedro de otras formas de cultura -como la plástica, la música, la literatura, la investigación, el periodismo, etc.-: ello constituye una de las diferencias netas entre el recreacionismo y la animación sociocultural.
No siempre desarrollan el planeamiento previo de las tareas sino que prefieren mantener la espontaneidad aunque ello reste coherencia al proyecto de trabajo; suelen proveerse de un "cronograma" donde la variable central no son los objetivos ni las actividades sino el tiempo disponible. La dirección de los grupos a su cargo suele ser autocrática y, en algunos casos, "laissez-faire".
La recreación educativa
La recreación como ámbito de la educación no formal nace desde la educación infantil postescolar o extraescolar y para ser complementaria de la escolaridad. En esa época, la concepción educativa participaba de las posiciones más radicales de la animación. Hoy podríamos ratificar que este enfoque no es sino una consecuencia del modelo de la animación, del cual continúa nutriéndose y al cual, a su vez, aporta.
Esta posición la ratifica directividad y agrega la intencionalidad de la autogestión. Del mismo modo, la recreación educativa valida el trabajo con los emergentes grupales pero poniendo como prioridad el cumplimiento de sus objetivos particulares - tanto los de los participantes como los de la estructura, encarnados en el personal-.
Muchos autores han incorporado "lo recreativo" a la educación. Una de las que más enfatiza esta posición es la citada Ethel Medeiros. Pero aquí debe quedar claro que hablando de recreación educativa nos queremos referir a un modelo pedagógico, a una teoría de la educación a la que le corresponderá un modelo didáctico. Lo que muchas veces se hace es tomar técnicas "recreativas" y utilizarlas en el sistema formal: nos referimos a recursos jugados, divertidos, alegres, etc. pero no a lo que aquí denominamos "recreación educativa" que implica un cambio de fondo y no de forma en la concepción de la actividad pedagógica cotidiana.
Estas técnicas "recreativas" son didácticas, se refieren al cómo. En cambio, la recreación educativa se refiere a la pedagogía, al por qué y al para qué de cada una de las acciones. Y tiene lugar fuera del ámbito de la escolaridad; es, de alguna manera, su complemento.
Así como el recreacionismo nacía y se desarrollaba en derredor de la educación física y la animación a partir de los sociólogos estudiosos del ocio, la recreación educativa es propiciada por parte de educadores participantes del modelo formal (la escuela) como del no formal - esencialmente de colonias de vacaciones y clubes infantiles -, que parten de la concepción de Educación Permanente y del ejercicio de la libertad en el tiempo: la recreación como modelo de formación del hombre - actuando supletoriamente ante la incapacidad del sistema formal para hacerlo -.
Comúnmente, la idea de libertad que manejamos hace referencia a algo fundado en conceptos que no siempre tenemos muy claro pero que en la práctica implican sólo un permiso: yo soy libre de hacer algo o de no hacerlo según me lo permitan o no lo hagan. Por tanto no soy libre a menos que algo, alguien o todos así lo decidan. La libertad consistiría en que no me obliguen. Curiosamente, el "tiempo libre" tendría el mismo carácter: es el tiempo en que no me obligan, que me permiten. Y por eso se concibe un tiempo ocupado, obligatorio o de trabajo y su opuesto, el tiempo libre. Pero en realidad, este último sólo es libre de la ocupación, de la obligación o del trabajo. ¿Por qué no denominarlo, mejor, "tiempo libre de trabajo"?
Se pretende discriminar el tiempo que no me obligan - confundido con el concepto de tiempo libre- del verdadero tiempo libre, aquél donde ejerzo mi libertad: no porque otro me permita sino porque yo me exijo. La libertad - y el grado de desarrollo de la misma- no consistirá en la falta de obligaciones exteriores sino en la mayor o menor carga de obligaciones interiores. El tiempo libre será aquél en que más cumplo con esas obligaciones interiores.
¿Y cuál es el papel de la recreación educativa? Generar las condiciones para la comprensión de la libertad en la práctica concreta: RECREACION será la educación en y del tiempo libre. Tiempo libre que se inicia como "liberado de obligaciones" para luego -progresivamente- acceder al "libre para las obligaciones interiores".
Trataremos en un ejemplo de caracterizar esta posición: en la actividad campamentil debiésemos tener en cuenta si los participantes elaboraron el proyecto, la organización, la puesta en marcha, etc. Si fuese así, habrían pasado por experiencias de campamentos con idea de proceso: estarían formándose en un tiempo no obligatorio para, paulatinamente ser cada vez más los protagonistas de esta última actividad, sentirse ellos obligados a pensar y desarrollar - lo que supone placer, pero ahora creativo- tal acción independientemente que otros les obliguen o les permitan.
No es factible explicar con detenimiento en este trabajo cómo "funciona" la recreación educativa sino sólo proporcionar algunas líneas argumentales. El desafío consistirá en leer, criticar, interrogar y analizar cómo se accede a la libertad del hombre: por allí transcurre la idea de la recreación educativa, que no es un método más, es una concepción educativa diferente hacia la formación de un hombre no sólo libre del tiempo sino también, y fundamentalmente, en el tiempo.
Fuente: (ACERCA DE LOS ENFOQUES EN RECREACION- Autor: Lic. PABLO A. WAICHMAN Argentina- V Congreso Nacional de Recreación Coldeportes Caldas / Universidad de Caldas / FUNLIBRE 3 al 8 de Noviembre de 1998. Manizales, Caldas, Colombia.)