Educación por el arte
Teniendo en cuenta que durante las primeras etapas del individuo el arte
como práctica contribuye en la formación de un lenguaje expresivo y creador
propio, a su vez esta práctica puede ser constitutiva del ser humano, es de vital importancia que esta se tenga en cuenta en la educación.
Si lo que se pretende es formar alumnos creativos, se debe dejar que actúen en forma creativa, en forma espontanea, liberadora. Para esto el arte juega un papel fundamental en el camino de desarrollo de la creatividad
y expresión, es la manera de manifestar la creatividad y personalidad de los
individuos. Entender así a las artes como lógica de construcción de sentidos, todo
lo que sea arte y ayude al niño a fluir su espontaneidad. El arte es un derecho
sin el acceso a él, no se accede a una formación integral. Es
imprescindible para el desarrollo de la creatividad, la sensibilidad de la percepción
y la intuición.
Este tipo de educación promueve valores de
cooperación y tolerancia, formando individuos con autonomía y sentido crítico,
así ayudando al desarrollo del pensamiento propio.
Así podemos considerar que desde el punto de vista
formativo, la enseñanza a través del arte tiene un potencial que va más allá de
la recreación o expresión personal del alumno.
Dentro del debate contemporáneo de la educación
artística se pueden reconocer distintas tendencias: Cognitiva, Expresiva y
Posmoderna. Dentro de las mismas se pueden reconocer a sus principales
exponentes.
Dentro de la primer tendencia se encuentra Eisner
Eliot quien analiza las tendencias de la educación artística hasta el momento y
la divide en dos: una es la contextualista y la otra la esencialista.
La primera, señala las consecuencias instrumentales
del arte en el trabajo y utiliza las necesidades concretas de los estudiantes o
de la sociedad como base principal para transformar sus objetivos.
La segunda, se destaca más bien el tipo de
contribución de la experiencia y al conocimiento humano que solo el arte puede
ofrecer, lo que el arte tiene de propio y único.
Para los contextualistas los contenidos y fines de
los programas de educación por el arte dependen de quienes son los niños a
educar, los tipos de problemas que existen en la comunidad.
Dentro de esta tendencia se argumenta que la
finalidad de este tipo de educación no puede ser entendida sin atender a las
necesidades de la sociedad a la que se pretende educar, se afirma que se debe
aplicar un conjunto de valores para que se pueda determinar bien cuales son las
finalidades y el contenido de su enseñanza.
Pero para Eisner el valor principal es proporcionar
conocimiento específico del mundo y así hace aportaciones a la experiencia
individual.
Este autor al estar encuadrado dentro de la
tendencia esencialista determina que el arte es un aspecto único de la cultura
y de la experiencia humana, y que la aportación mas importante que puede hacer
a esta experiencia es la de aportar sus valores implícitos y su característica única:
el arte debe ofrecer a la educación del
hombre precisamente lo que otros ámbitos no ofrecen.
Para el autor una de las formar es plantear cuales
son las funciones que desempeña el arte en la experiencia humana. Esta función se
consigue de dos maneras: la primera, las artes y en especial las artes
visuales, se utiliza como una forma de dar expresión a las visiones mas
sublimes del hombre. Propone como ejemplo de que a lo largo de las distintas
épocas el arte sirvió a lo espiritual, como la religión, a través de la imagen.
De esta forma el artista toma una idea y la transforma en una metáfora visual
creando un objeto determinado y también una forma mediante la cual puede
expresarse los valores más valiosos del hombre. La segunda funciona como una
forma de activar la sensibilidad de los individuos.
El pensamiento de este autor se encuentra
influenciado por John Dewey para el cual el arte
es una forma de experiencia que
vivifica la vida; ayuda a que el
organismo en crecimiento se dé cuenta
de que esta
vivo; provoca sentimientos
tan elevados que
puede llegarse a identificar
esta experiencia como
evento único en
la vida.