Desarrollo cognitivo según Piaget
En su teoría psicogenética Piaget realiza un análisis de la estructura cognitiva del niño y expone el papel activo que este tiene en la construcción del conocimiento.
A través de sus investigaciones dedujo que el niño
al nacer no posee capacidades mentales de forma heredadas. Sino que estos están
dotados de unos pocos reflejos y tendencias innatas a ejercitar los reflejos y
organizar sus acciones.
El aprendizaje es un proceso por el cual el niño
construye su conocimiento, y esto lo hace por medio de la experiencia, la
interacción con personas, la manipulación de los objetos de su entorno. Esto le
posible a través de la modificación, de forma activa, de sus esquemas cognoscitivos
del mundo que lo rodea, gracias a los procesos de “asimilación” y
“acomodación”.
La primera, es el proceso por el cual nuevos
objetos o experiencias a esquemas ya existentes. Por su parte la acomodación,
es el proceso activo que consiste en explorar, hacer preguntas, probar o
ensayar y errar, hacer experimentos y reflexionar, hasta que el aprendiz logra
nuevos y exitosos esquemas.
El autor considera que existen dos procesos
esenciales que subyacen al aprendizaje, la “adaptación” al ambiente; y la “organización” de la experiencia por medio de la acción, la
memoria y las percepciones.
Mediante la “adaptación” se consigue el equilibrio
entre la “asimilación” de los elementos del ambiente, integración de los
elementos nuevos, y de las nuevas experiencias a las estructuras previas, y la
“acomodación” de dichos elementos a través de la modificación o reformulación
de los esquemas o estructuras mentales existentes. El equilibrio se consigue
cuando las acomodaciones anteriores permitan la asimilación de algo nuevo sin
la modificación de dichas estructuras. Si bien es necesario dicho equilibrio de
las estructuras mentales, es justamente el desequilibrio de las mismas la
condición para avanzar en un nivel de inteligencia.
Así la inteligencia se desarrolla por la
“asimilación” que se hace de la realidad y la “acomodación” a la misma. Por su
parte, la “organización”, es la función que sirve para estructurar la
información en las unidades que van a configurar los de conocimiento. Por lo
que la organización en cada estadio de desarrollo del niño está dado por la integración
que existe entre la “adaptación” y la “organización”.
Teniendo en cuenta lo anterior Piaget plantea que
para el desarrollo del niño se debe tener en cuenta la maduración física, la
interacción con el medio, la experiencia y el equilibrio.
Mediante sus investigaciones, distingue cuatro
periodos principales, con sus subestadios, en los que el desarrollo cognitivo
es diferente.
Sensoriomotriz
(0 a 2 años): es el periodo desde el nacimiento hasta la aparición del
lenguaje y otras formas de representar el mundo. El niño conoce a través de sus
sentidos y de la integración con su entorno. Se presentan etapas importantes de
la actividad refleja, reacciones circulares primarias, secundarias y terciarias,
y la solución de problemas simbólicos.
El estadio Pre
operacional (2 a 7 años): periodo de transición entre las pautas de una
conducta puramente dedicada a la autosatisfacción hacia una conducta
socializadora. Se da principalmente una evolución en el uso del lenguaje, la
capacidad de pensamiento simbólico, del realismo y el animismo.
Este está dividido por dos subestadios: el primero
va desde los 2 a los 4 años, el
desarrollo del pensamiento simbólico y pre conceptual, existe la capacidad de
representar una cosa por otra, lo que permite el uso del lenguaje, interpretar
y hacer dibujos, ampliar el campo con el juego simbólico o de construcción,
pero el niño es todavía incapaz de formar verdaderos conceptos. El segundo va
desde los 4 a los 7 años, pensamiento intuitivo con fluidez progresiva en el
lenguaje. Se produce una evolución en el razonamiento de las creencias y
acciones de los niños, así como también formar algunos conceptos pero estos
todavía no poseen el pensamiento operativo. No poseen la capacidad de realizar
comparaciones mentales, sino que deben hacerlas de una a la vez y en forma
práctica.
Operaciones
Concretas (7 a 11 años): en este periodo el niño empieza a utilizar las
operaciones mentales y la lógica para reflexionar sobre los hechos y los
objetos de su ambiente más que por su mera proximidad con la experiencia. Las
acciones físicas se interiorizan en acciones mentales u operaciones. Se
observan características como: capacidad por entender el proceso de
conservación, seriación, clasificación, de lógica y de coordinación simultánea.
Es en este periodo donde se comienza la disminución
del egocentrismo en el individuo y el reemplazo del juego individual por el
juego verdaderamente cooperativo.
Operaciones
Formales (de 11 años en adelante): es la etapa de desarrollo cognitivo, se
da por la capacidad de pensar de forma abstracta, se inicia en este periodo y
durante toda la vida.
Para Piaget el desarrollo de las operaciones
formales no puede darse sin la cooperación y esto se da en el periodo de la
adolescencia. Lo que permite un mayor entendimiento y la posibilidad de
colocarse en distintos puntos de vista.
En esta etapa existen dos cambios importantes en
los adolescentes, en su pensamiento y en la inserción en la sociedad adulta,
que produce un cambio y la reestructuración en la personalidad.
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