sábado, 25 de agosto de 2012

El niño y el aprendizaje

Desarrollo cognitivo según Piaget

En su teoría psicogenética Piaget realiza un análisis de la estructura cognitiva del niño y expone el papel activo que este tiene en la construcción del conocimiento.
A través de sus investigaciones dedujo que el niño al nacer no posee capacidades mentales de forma heredadas. Sino que estos están dotados de unos pocos reflejos y tendencias innatas a ejercitar los reflejos y organizar sus acciones.
El aprendizaje es un proceso por el cual el niño construye su conocimiento, y esto lo hace por medio de la experiencia, la interacción con personas, la manipulación de los objetos de su entorno. Esto le posible a través de la modificación, de forma activa, de sus esquemas cognoscitivos del mundo que lo rodea, gracias a los procesos de “asimilación” y “acomodación”.
La primera, es el proceso por el cual nuevos objetos o experiencias a esquemas ya existentes. Por su parte la acomodación, es el proceso activo que consiste en explorar, hacer preguntas, probar o ensayar y errar, hacer experimentos y reflexionar, hasta que el aprendiz logra nuevos y exitosos esquemas.
El autor considera que existen dos procesos esenciales que subyacen al aprendizaje, la “adaptación” al ambiente; y la “organización”  de la experiencia por medio de la acción, la memoria y las percepciones.
Mediante la “adaptación” se consigue el equilibrio entre la “asimilación” de los elementos del ambiente, integración de los elementos nuevos, y de las nuevas experiencias a las estructuras previas, y la “acomodación” de dichos elementos a través de la modificación o reformulación de los esquemas o estructuras mentales existentes. El equilibrio se consigue cuando las acomodaciones anteriores permitan la asimilación de algo nuevo sin la modificación de dichas estructuras. Si bien es necesario dicho equilibrio de las estructuras mentales, es justamente el desequilibrio de las mismas la condición para avanzar en un nivel de inteligencia.
Así la inteligencia se desarrolla por la “asimilación” que se hace de la realidad y la “acomodación” a la misma. Por su parte, la “organización”, es la función que sirve para estructurar la información en las unidades que van a configurar los de conocimiento. Por lo que la organización en cada estadio de desarrollo del niño está dado por la integración que existe entre la “adaptación” y la “organización”.
Teniendo en cuenta lo anterior Piaget plantea que para el desarrollo del niño se debe tener en cuenta la maduración física, la interacción con el medio, la experiencia y el equilibrio.
Mediante sus investigaciones, distingue cuatro periodos principales, con sus subestadios, en los que el desarrollo cognitivo es diferente.

Sensoriomotriz (0 a 2 años): es el periodo desde el nacimiento hasta la aparición del lenguaje y otras formas de representar el mundo. El niño conoce a través de sus sentidos y de la integración con su entorno. Se presentan etapas importantes de la actividad refleja, reacciones circulares primarias, secundarias y terciarias, y la solución de problemas simbólicos.

El estadio Pre operacional (2 a 7 años): periodo de transición entre las pautas de una conducta puramente dedicada a la autosatisfacción hacia una conducta socializadora. Se da principalmente una evolución en el uso del lenguaje, la capacidad de pensamiento simbólico, del realismo y el animismo.
Este está dividido por dos subestadios: el primero va desde los 2  a los 4 años, el desarrollo del pensamiento simbólico y pre conceptual, existe la capacidad de representar una cosa por otra, lo que permite el uso del lenguaje, interpretar y hacer dibujos, ampliar el campo con el juego simbólico o de construcción, pero el niño es todavía incapaz de formar verdaderos conceptos. El segundo va desde los 4 a los 7 años, pensamiento intuitivo con fluidez progresiva en el lenguaje. Se produce una evolución en el razonamiento de las creencias y acciones de los niños, así como también formar algunos conceptos pero estos todavía no poseen el pensamiento operativo. No poseen la capacidad de realizar comparaciones mentales, sino que deben hacerlas de una a la vez y en forma práctica.

Operaciones Concretas (7 a 11 años): en este periodo el niño empieza a utilizar las operaciones mentales y la lógica para reflexionar sobre los hechos y los objetos de su ambiente más que por su mera proximidad con la experiencia. Las acciones físicas se interiorizan en acciones mentales u operaciones. Se observan características como: capacidad por entender el proceso de conservación, seriación, clasificación, de lógica y de coordinación simultánea.
Es en este periodo donde se comienza la disminución del egocentrismo en el individuo y el reemplazo del juego individual por el juego verdaderamente cooperativo.

Operaciones Formales (de 11 años en adelante): es la etapa de desarrollo cognitivo, se da por la capacidad de pensar de forma abstracta, se inicia en este periodo y durante toda la vida.
Para Piaget el desarrollo de las operaciones formales no puede darse sin la cooperación y esto se da en el periodo de la adolescencia. Lo que permite un mayor entendimiento y la posibilidad de colocarse en distintos puntos de vista.
En esta etapa existen dos cambios importantes en los adolescentes, en su pensamiento y en la inserción en la sociedad adulta, que produce un cambio y la reestructuración en la personalidad.

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